DESPLEGABLES

.Fotografías

21/9/13

Penzance... Mar Celta...


ya en casa....
Llueve, esto es Asturias...

Cuando salí de casa de Tom y Netti ya había decidido llegar para la Riders.

La idea de conocer a muchos de los que, durante tantos días,  me habíais acompañado virtualmente en mi viaje, me hacía ilusión.

Dicen que no hay que hacer las cosas por los demás, si no por uno mismo, pero la idea de 20Mares fue desde un principio creado para hacer disfrutar a todos.

Crucé Bélgica y llegué a Calais a última hora de la tarde.

La primera salida que encontré fue hacia el muelle y me desvié sin dudar.

Era el último día de vacaciones de agosto, las colas eran inmensas, para sacar el billete, para el acceso a la terminal, para subir al ferri....

Después de dos horas estábamos navegando.

                                

Pensaba  en como me adaptaría a conducir por el lado contrario. soy muy curiosa, me quedo mirando a todo y me despisto con facilidad.

Tenía la dirección de un hotel económico que había reservado por Internet en el barco, eran mas de las 12 de la noche y sabía que no encontraría camping a esas horas.

Las direcciones en reino unido son combinaciones de números y palabras, me fue imposible programar el navegador. solo me quedaba llegar preguntando. Vaya novedad...!!!

Uno de los moteros que iban en el ferri me dijo que le siguiese hasta un punto y que desde allí llegaría con facilidad al lugar que buscaba.

Le seguí hasta una rotonda y después comencé a preguntar a las pocas personas que había a esas horas por las calles.

Finalmente, y tras varios intentos fallidos, un chico que estaba muy ebrio atinó a decirme que justo lo tenía al otro lado del edificio en el que estábamos. Y así fue.

Esa noche no me conecté, estaba cansada, tal vez no físicamente, no había rodado muchos kilómetros, pero la cabeza no dejaba de darme vueltas.


El fin de semana en Holanda había sido muy especial. No me gustan las despedidas. Ninguna despedida.

La idea de regresar a España no me gustaba, no por venir una semana antes, si no porque en realidad no quería regresar nunca.

Me costó mucho hacerme a la idea, pero no me llevó ni treinta segundos calcular que etapas debía hacer para llegar a tiempo.

La primera a Saint Ives, a Penzance, para ver el Mar Celta.

El martes debería cruzar toda Inglaterra hacia el norte y llegar al Mar de Irlanda. O acercarme.

Miércoles lago Ness y al sur.

Jueves cruzar el Canal de la Mancha y llegar a París.

Viernes Formigal.

Y todo salió bien. a día de hoy me sorprende no haber tenido ningún contratiempo importante.

                                

No eran muchos kilómetros hasta el mar Celta, pero se hicieron eternos.

Uno de esos días de mucho tráfico, lento y pesado. Obras. 




Caía la tarde cuando llegué a Saint Ives.

Como me había pasado ya en otros lugares, no encontré un lugar para ver el mar. 

Seguí por la estrecha carretera y descubrí Pensanze. Una pequeña villa muy bonita. Calles estrechas y muy empinadas que desembocan en el pequeño puerto. 



El olor a pescado frito invadía todo. Dicen que aquí, en la región de Cornualles, se pueden degustar los mejores pescados de Inglaterra.




Ya era de noche cuando salía de Pensanze. 


Pensé que en una zona tan turística no tendría problemas para encontrar un camping, pero no fue así. Es temporada baja, solo admiten caravanas.

Hay muchas casas que ofrecen el servicio de dormir y desayuno, pero no tenía moneda inglesa. sólo me quedaba buscar un lugar al lado de la carretera, camino del norte.

Pregunté en varias gasolineras pero no me permitieron dormir en el saco en la zona verde.

Rodé preguntando en todos los hoteles de carretera que me fui encontrando. Al cabo de unas horas encontré uno que estaba completo, pero llamó a otros y me encontraron una cama disponible.

Vuelvo a agradecer la bondad de las personas que me he encontrado.