DESPLEGABLES

.Fotografías

22/8/13

Moscú...


No importa haberme acostado a las 3:30, a las 6:30 horas, en pié.

En estos hoteles no hay que tener muchos escrúpulos, pero si negocio, el precio va bajando y se ajusta a mis posibilidades. El precio, casi siempre, incluye el desayuno.

Mas difícil es negociar la hora del desayuno. Si no es un hotel frecuentado por gente de negocios, malo. No se pondrán en marcha hasta las 10.00 h. y para esa hora ya habré rodado yo 3. (risas).



Un par de fotos a las numerosas iglesias de Lets y hacia Moscú, por la M-4, con la esperanza de que la carretera no se vuelva un martirio como el de ayer.

No tener planos de un país donde no entiendes nada es un poco complicado, pero pronto te acostumbras a preguntar. Yo solo decía Moscú...y ellos -priama, priama..., que yo traduje por -todo recto...y al final, llegué.

Moscú es inmensa, una ciudad moderna como cualquier otra. Aunque la mayoría de los barrios están bastante abandonados.

Casi en el centro, a un chico que paró con su ciclomotor a mi lado en el semáforo, le pedí que me guiase a la Plaza Roja. No lo dudó y aceptó sin problema.



Cuando me vi allí comencé a llorar, no paraba de pensar lo lejos que estaba y de como había llegado.


Mi guía me dijo que me sacaría una foto si dejaba de llorar. Cuantas cosas se pueden decir y entender sólo con gestos.
Me sequé las lágrimas y me hizo la foto.
Cuando iba a colocar a Walkiria en el centro del paseo para hacer una bien bonita llegó el guardia muy enfadado y me echó.
Nos fuimos sin mediar palabra. Llevo poco tiempo en Rusia y he aprendido que no merece la pena esforzarse con ellos, siempre pondrán cara de enfadados y dirán que no. (risas).




Busqué el albergue de Hosteling International. No lo encontraba porque la entrada estaba por un patio interior, pero unas chicas muy agradables buscaron en su móvil la dirección, llamaron por teléfono y me guiaron.
Del albergue, mejor me cayo. Es una noche y se pasa de cualquier forma. Pero me extraña para Hosteling International que acepte como se encontraba este lugar.

Pasé la tarde paseando y descansando en la terraza de una cafetería frente al Krenlim y la Catedral de San Basilio. Una manzana de grandes naves que, pude observar,  están habilitando para nuevos negocios de ocio, discotecas, bares y demás...




En el parking de esta manzana dejaron que Walkiria quedase toda la noche, no sin antes pagar 500 de los suyos, por ello (risas).

Esperé pacientemente a que cayera la tarde para ver Moscú iluminada. Mereció la pena.


Pero no esperéis grandes cosas de esta ciudad, todo se reduce a los alrededores del Palacio.